Imagina que tienes frente a ti varias semillas de un árbol muy especial que llevas años soñando plantar. Tienes todo listo: la mejor tierra, el agua justa y mucha ilusión. Sin embargo, te dicen que algunas de esas semillas, aunque por fuera se ven perfectas, por dentro no tienen la fuerza para crecer. Si plantas una de las semillas débiles, perderás meses de tiempo, esfuerzo y pasarás por una gran tristeza cuando no brote. Pero ¿y si te dieran una lupa mágica capaz de mirar el interior de cada semilla sin hacerle daño, para saber exactamente cuál va a crecer sana y fuerte?
Esa «lupa mágica» existe en la medicina reproductiva, pero tiene un pequeño «secreto» o riesgo oculto del que no todas las clínicas hablan de forma clara en la primera cita. A lo largo de esta guía, no solo te explicaremos cómo funciona esta lupa, sino que al final revelaremos cuál es ese inconveniente que debes conocer antes de tomar una decisión.
Si estás pensando en formar una familia mediante la gestación subrogada, es muy probable que hayas escuchado hablar de la biopsia embrionaria. Hoy vamos a explicarte, con palabras muy sencillas y sin términos médicos complicados, de qué trata todo esto.
¿Qué es la biopsia del embrión y qué técnicas se utilizan a día de hoy?
Para entender qué es la biopsia, primero debemos entender cómo se crea un embrión en un laboratorio. Cuando una pareja o una persona decide tener un hijo a través de la gestación subrogada (o lo que popularmente y de forma más coloquial algunos llaman vientre de alquiler), se unen un óvulo y un espermatozoide en una placa de cristal.
De esa unión nace un embrión. Durante los primeros cinco o seis días, ese embrión crece dentro de una incubadora que imita el calor y el ambiente de una mamá. Al llegar al quinto día, el embrión tiene forma de una pequeña pelota hueca con unas 100 o 200 células. En esta etapa se le llama «blastocisto».
El blastocisto tiene dos partes principales:
- Un grupo de células en el centro: Estas serán el futuro bebé.
- Una capa de células por fuera (como la cáscara de una naranja): Estas formarán la placenta.
La biopsia del embrión consiste en tomar unas 4 o 5 células de esa «cáscara» exterior (la futura placenta). El grupo de células del centro, que formará al bebé, ni se toca ni se molesta.
Técnicas modernas: El PGT (Test Genético Preimplantacional)
Una vez que los médicos toman esas 5 celulitas, las envían a un laboratorio especial para estudiarlas. Mientras tanto, el embrión original se congela rápidamente (se «vitrifica») para que se mantenga seguro, joven y perfecto hasta que lleguen los resultados.
A día de hoy, la técnica principal que se utiliza tras hacer la biopsia se llama PGT (por sus siglas en inglés, Test Genético Preimplantacional). Existen tres tipos básicos, pero el más común sirve para contar los cromosomas. Los cromosomas son como los libros de instrucciones que dicen cómo debe formarse el cuerpo. Los humanos tenemos 46 libros (23 pares). Si un embrión tiene un libro de más (por ejemplo, tres libros en el par 21, lo que causa el Síndrome de Down) o le falta uno, ese embrión no crecerá sano, o el embarazo se perderá a los pocos meses.
Esta técnica nos dice con un 98% de seguridad si el embrión tiene sus 46 cromosomas correctos o no.
Derribando mitos sobre la ciencia en el laboratorio
Cuando hablamos de manipular células y mirar el ADN, muchas personas sienten miedo o confusión porque han visto películas de ciencia ficción. Vamos a dejar las cosas muy claras.
Descartar que es un bebé a la carta, sino una técnica para descartar anomalías al embrión
A veces, las noticias o la televisión nos hacen creer que los padres van a la clínica con una lista de deseos: «Quiero que tenga los ojos azules, el pelo rizado, que mida un metro ochenta y que sea muy bueno en matemáticas».
Esto es completamente falso e imposible a día de hoy. La biopsia del embrión no sirve para elegir los rasgos físicos ni la personalidad de tu futuro hijo. Su único objetivo es descartar anomalías en el embrión. Es decir, es una prueba de salud.
Los médicos miran los cromosomas para asegurarse de que el bebé no nazca con enfermedades genéticas graves que pongan en riesgo su vida o su calidad de vida. No estamos diseñando a un humano; simplemente estamos eligiendo al embrión que está sano y que tiene verdaderas posibilidades de nacer feliz.
No estamos hablando de una clonación, sino de una técnica para detectar anomalías a un embrión antes de realizar la transferencia embrionaria
Otro gran mito es pensar que al quitarle unas células al embrión estamos creando «copias» o haciendo experimentos extraños.
No estamos hablando de una clonación, en absoluto. Imagina que vas a comprar una caja de uvas y tomas una sola uva para probar si el racimo está dulce. No estás clonando la uva, solo estás tomando una pequeña muestra para saber cómo está el resto.
De la misma manera, esto es solo una técnica para detectar anomalías a un embrión antes de realizar la transferencia embrionaria. Así, la mujer que lleva adelante el embarazo (la gestante) recibirá únicamente un embrión sano, protegiendo tanto su salud física como la salud emocional de todas las partes involucradas.
Ventajas de realizar estas técnicas
Hacer una biopsia a los embriones antes de iniciar el embarazo aporta muchísimos beneficios, especialmente en un viaje tan complejo como la gestación subrogada.
Aquí tienes las ventajas más importantes explicadas de forma sencilla:
- Mayor probabilidad de éxito a la primera: Como solo se transfiere (se pone en el útero) el embrión que sabemos que está sano genéticamente, la posibilidad de que se logre un embarazo en el primer intento sube muchísimo.
- Menos abortos espontáneos: La principal causa de que un embarazo se pierda en los primeros meses es que el embrión tenía un fallo en sus cromosomas. Al descartar esos embriones enfermos desde el principio, el riesgo de sufrir la tristeza de un aborto se reduce drásticamente.
- Protección para la gestante: En la maternidad subrogada, el cuidado de la mujer gestante es una prioridad absoluta. Cada transferencia embrionaria requiere que ella tome medicación y pase por un procedimiento médico. Además, los abortos pueden tener complicaciones físicas. Al transferir un embrión sano, la estamos cuidando a ella.
- Transferencia de un solo embrión: Antes, los médicos ponían dos o tres embriones a la vez cruzando los dedos para que al menos uno «pegara», lo que causaba muchos embarazos de gemelos o trillizos (que son embarazos de alto riesgo). Ahora, como sabemos cuál está sano, solo hace falta poner uno.
- Ahorro de tiempo y dinero a largo plazo: Es cierto que la prueba cuesta dinero. Pero cada transferencia embrionaria fallida también cuesta mucho dinero, además del coste emocional y el tiempo perdido. Ir sobre seguro suele ser más económico al final del viaje.
Desventajas de realizar estas técnicas
¿Recuerdas que al principio te hablé de un «secreto» o riesgo oculto que muchas veces no se explica bien al principio? Llegó el momento de hablar de los inconvenientes. Como todo en la vida, no existe la magia perfecta, y esta técnica también tiene su lado negativo.
| Desventaja | ¿Qué significa realmente? |
| El coste económico | Hacer la biopsia y mandar las células al laboratorio para analizarlas es caro. Es un gasto extra que se suma al presupuesto general de la maternidad subrogada. |
| El riesgo de daño | Aunque es rarísimo (menos del 1% en buenas clínicas), usar un láser para quitar unas células podría dañar al embrión si no se hace con cuidado. |
| Embriones «Mosaico» | Este es el gran reto. A veces, la prueba dice que el embrión tiene células sanas y células enfermas mezcladas. Esto genera mucha confusión, porque no se sabe con certeza si el bebé nacerá sano o si el propio embrión se «arreglará» solo al crecer. |
| Quedarse sin embriones | Este es el punto más duro y el «riesgo oculto». Puede pasar que, tras hacer la prueba a todos tus embriones, el laboratorio te llame y te diga: «Ninguno está sano». Esto significa que no hay transferencia y hay que empezar todo el proceso de fecundación in vitro de nuevo. Es un golpe emocional muy fuerte, pero te salva de sufrir abortos dolorosos más adelante. |
Qué requisitos se necesitan para realizar estas técnicas en países donde está permitido realizar un proceso de gestación subrogada
El mundo de las leyes es muy distinto dependiendo de dónde mires el mapa. No en todos los países se puede hacer la maternidad subrogada, y no en todos los países está permitido hacer la biopsia de embriones libremente.
Para poder llevar a cabo estos procedimientos médicos y legales, las clínicas y las leyes de los países amigables con este proceso (como Estados Unidos, Canadá o algunos países de Europa del Este y América Latina) exigen ciertos pasos:
- Aprobación médica: Se realiza una evaluación de los padres de intención (o de los donantes de óvulos y esperma). Si los padres superan los 35 o 40 años, o si tienen antecedentes de enfermedades hereditarias en su familia, los médicos exigirán casi obligatoriamente esta prueba.
- Consentimientos informados: Nadie puede tocar un embrión sin que los futuros padres entiendan todo el proceso. Deberás firmar varios documentos legales en el país de destino donde autorizas al laboratorio a congelar tus embriones, extraer las células y estudiarlas.
- Cumplir la ley local del país de destino: En países como Estados Unidos, puedes analizar los embriones para revisar cualquier enfermedad e incluso conocer el sexo del bebé antes de implantarlo (algo que a muchos padres les gusta saber). Sin embargo, en otros países, la ley solo permite hacer la prueba si hay un riesgo médico grave comprobado, y prohíben totalmente decirte el sexo del embrión para evitar preferencias.
- Trabajar con un programa estructurado de subrogación: En la mayoría de los destinos seguros, la clínica de fertilidad trabajará de la mano con agencias legales para asegurar que el embrión sano se transfiere a una gestante que también ha pasado por un estricto protocolo de salud.
Si te sientes perdido con toda esta parte legal y médica internacional, en nuestra asociación siempre guiamos a las familias sobre qué países ofrecen la mejor seguridad legal y médica para su caso particular.
A favor de estas técnicas
Después de ver los pros y los contras, ¿cuál es la balanza final?
La comunidad médica internacional y la inmensa mayoría de las familias están a favor de estas técnicas. ¿Por qué? Porque la información es poder, y en la medicina reproductiva, la información es salud.
El viaje de la gestación subrogada ya es lo suficientemente largo, requiere mucha paciencia, inversión económica y, sobre todo, una montaña rusa emocional. Añadir a esa ecuación el riesgo de transferir embriones enfermos «a ciegas», cruzando los dedos para ver si hay suerte, es un estrés innecesario hoy en día.
Saber que el embrión que está en el útero de la gestante es genéticamente fuerte, no garantiza un embarazo al 100% (porque la naturaleza tiene la última palabra), pero te da una tranquilidad inmensa. Te permite disfrutar del proceso, sabiendo que has hecho todo lo posible por la salud de tu futuro bebé y por el bienestar de la mujer que te está ayudando a lograr tu sueño.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Le duele al embrión que le quiten unas células?
No, en absoluto. Un embrión de 5 días no tiene sistema nervioso, ni cerebro, ni terminaciones nerviosas. Es simplemente un grupo de células microscópicas. No puede sentir ningún tipo de dolor.
Si congelan el embrión después de la biopsia, ¿se estropea por el frío?
No. La técnica que se usa hoy se llama «vitrificación». Es una congelación tan rápida (en milisegundos) que no da tiempo a que se formen cristales de hielo que puedan romper las células. Cuando los descongelan meses o años después, despiertan exactamente igual que como se durmieron. Tienen una tasa de supervivencia superior al 95%.
¿Cuánto tardan en dar los resultados de la biopsia?
Depende del laboratorio, pero normalmente desde que se sacan las células hasta que te entregan el informe detallado con la salud de cada embrión, suelen pasar entre 2 y 3 semanas.
¿Qué pasa con los embriones que el laboratorio dice que están «enfermos»?
Esos embriones, al ser incompatibles con la vida o tener enfermedades genéticas graves, no se transfieren nunca. Las leyes de cada país y los contratos que tú firmes en la clínica determinan su destino. Habitualmente, se dejan de conservar y se descartan en el laboratorio con el máximo respeto y cumpliendo protocolos estrictos.
¿Hacer esta prueba garantiza que mi bebé nacerá totalmente sano?
Garantiza casi al 98% que no tendrá problemas en el número de sus cromosomas (como el Síndrome de Down, Edwards, Patau). Sin embargo, no analiza el 100% de las enfermedades que existen en el mundo, ni puede prevenir problemas que ocurran durante los 9 meses de embarazo. Es una excelente herramienta, la mejor que tenemos, pero no es un seguro a prueba de todo lo que existe en el universo médico.
Referencias y Citas recomendadas para ampliación:
- American Society for Reproductive Medicine (ASRM): Directrices sobre la utilidad clínica del test genético preimplantacional.
- Sociedad Española de Fertilidad (SEF): Registros y guías sobre diagnóstico genético y vitrificación embrionaria.
- World Health Organization (WHO): Informes sobre la seguridad y ética de las técnicas de reproducción asistida modernas.